El cambio climático y los servicios ecosistémicos: ¿Por qué sus efectos son tan contradictorios?


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Eren Arici

Redacción HC

El cambio climático representa una amenaza global que afecta a la naturaleza y, con ella, al bienestar humano. Sin embargo, sus impactos no siempre son tan predecibles como se cree. ¿Sabía que el mismo servicio ecosistémico puede responder de manera positiva en un lugar y negativa en otro? Esta paradoja es lo que la ciencia denomina "respuestas mixtas". Un reciente estudio publicado en la revista PLOS ONE en 2025, liderado por Marcy C. Delos y su equipo del U.S. Geological Survey, profundiza en este intrigante fenómeno.

En esta nota desentrañamos los hallazgos de esta investigación, explicamos por qué las respuestas al cambio climático no son uniformes y analizamos por qué es urgente que las estrategias de adaptación se basen en información más detallada y contextualizada.

¿Qué son las respuestas mixtas en los servicios ecosistémicos?

Cuando hablamos de servicios ecosistémicos, nos referimos a todos los beneficios que la naturaleza proporciona a las sociedades humanas: desde el suministro de alimentos y agua hasta la regulación del clima o el valor cultural de los paisajes.

Hasta ahora, los estudios sobre los impactos climáticos en estos servicios revelaban tendencias generales. Pero investigaciones como la de Runting et al. (2017) ya advertían que estos efectos no eran uniformes. Delos y sus colegas fueron más allá: realizaron una revisión sistemática de estudios publicados entre 2014 y 2018 para identificar específicamente las causas que explican por qué los mismos servicios presentan comportamientos distintos ante el cambio climático.

Un ejemplo cotidiano

Imagine que en una región agrícola, el aumento de la temperatura prolonga la temporada de cultivo, beneficiando la producción. Pero en otra, la misma temperatura puede intensificar las sequías, reduciendo los rendimientos. Ambas respuestas, aunque opuestas, son el reflejo de un mismo fenómeno climático.

¿Cómo se investigaron estas respuestas mixtas?

El equipo de Delos aplicó una metodología rigurosa: revisaron 44 estudios científicos que analizaban directamente los efectos del cambio climático sobre la oferta, la demanda o el valor económico de servicios ecosistémicos de aprovisionamiento, regulación y culturales.

Utilizaron una estrategia de búsqueda específica en bases académicas y aplicaron criterios estrictos para seleccionar solo estudios originales que evaluaran impactos reales (y no modelos teóricos). Cada artículo fue analizado siguiendo un protocolo que permitió identificar con precisión:

  • Qué servicios ecosistémicos se estudiaron.
  • Qué factores climáticos se consideraron.
  • Qué métricas se usaron para medir los impactos.
  • Cuáles fueron los principales impulsores de la variabilidad en las respuestas.

Este enfoque permitió a los autores no solo cuantificar la frecuencia de respuestas mixtas, sino también comprender qué factores las provocan.

Principales hallazgos: la geografía importa... y mucho

El primer hallazgo revelador es el sesgo geográfico: el 66% de los estudios analizados se realizaron en países de ingresos altos. Esto implica que sabemos poco sobre cómo el cambio climático afecta a regiones más vulnerables, como muchas zonas de América Latina, África o el sudeste asiático.

En segundo lugar, el 59% de las observaciones recogidas en los estudios mostró respuestas mixtas. Es decir, en más de la mitad de los casos, el impacto del cambio climático en un servicio ecosistémico no fue ni totalmente positivo ni completamente negativo, sino una combinación de ambos según distintos factores.

Los cinco impulsores clave de las respuestas mixtas

  1. Variación espacial: Las diferencias entre regiones geográficas dentro de un mismo estudio fueron la causa más común de respuestas mixtas.
  2. Variación entre escenarios climáticos: Dependiendo de si se evalúan escenarios de altas o bajas emisiones de gases de efecto invernadero, los resultados varían significativamente.
  3. Variación temporal: Lo que es beneficioso a corto plazo puede ser perjudicial a largo plazo.
  4. Diferencias métricas: La forma en que se mide un servicio (por ejemplo, cantidad de agua frente a calidad) también afecta la interpretación del impacto.
  5. Interacciones con factores no climáticos: Cambios en el uso del suelo, contaminación o deforestación pueden amplificar o mitigar los efectos climáticos.

Estos factores no actúan de manera aislada, sino que se combinan, generando una red compleja de influencias.

¿Por qué es importante reconocer estas diferencias?

Para los científicos, este estudio implica un cambio de paradigma: no basta con reportar un promedio o una tendencia general sobre los efectos climáticos. Es necesario desarrollar investigaciones que puedan capturar la variabilidad espacial, temporal y contextual.

Para los tomadores de decisiones y gestores ambientales, entender que existen respuestas mixtas es crucial para diseñar políticas de adaptación efectivas. Una política basada en un promedio global podría ser desastrosa si en una región específica el impacto es completamente distinto.

Aplicaciones prácticas en América Latina

Consideremos la disponibilidad de agua en los Andes frente a la Amazonía: mientras algunas áreas podrían experimentar más lluvias, otras se enfrentarán a sequías prolongadas. Generalizar podría llevar a errores estratégicos en la gestión de recursos hídricos o la planificación agrícola.

Además, dado el sesgo hacia países ricos en la investigación actual, es indispensable que las agendas científicas internacionales prioricen el estudio de regiones con alta vulnerabilidad climática, como Latinoamérica, para garantizar estrategias de adaptación justas y efectivas.

Hacia una gestión ambiental más inteligente

El estudio de Delos et al. deja claro que la adaptación al cambio climático requiere enfoques personalizados y dinámicos. Las soluciones deben considerar:

  • La diversidad geográfica y cultural de los territorios.
  • La evolución temporal de los impactos.
  • La interacción con otros factores sociales y ambientales.

La simplificación es un riesgo. Como dicen los autores, "gestionar un servicio ecosistémico basándose solo en el promedio es como diseñar ropa de talla única: no le quedará bien a casi nadie".

Conclusión: comprender la complejidad para adaptarnos mejor

Frente a la crisis climática, comprender la complejidad de los efectos sobre los servicios que nos brinda la naturaleza no es un lujo académico: es una necesidad urgente para la sostenibilidad y el bienestar social.

Las políticas públicas y la investigación deben enfocarse en desentrañar estos matices, especialmente en regiones del mundo que hasta ahora han recibido menos atención. Solo así podremos construir estrategias verdaderamente resilientes y adaptativas.

¿Qué sigue? Impulsar más estudios en países en desarrollo, mejorar los métodos de evaluación integrando múltiples factores y promover una gestión ambiental que abrace la complejidad en lugar de simplificarla.


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Clima

Referencia: Delos, M. C., Johnson, C. G., Weiskopf, S. R., & Cushing, J. A. (2025). Climate change effects on ecosystem services: Disentangling drivers of mixed responses. PLOS ONE, 20(2), e0306017. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0306017

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