Perturbación y recuperación forestal en la Amazonía peruana: una mirada crítica a su futuro


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Río Pastaza
Río Pastaza
Coordenação-Geral de Observação da Terra/INPE

Redacción HC

La Amazonía peruana, una de las regiones más biodiversas del planeta y vital para la regulación climática global, enfrenta un reto creciente: las perturbaciones forestales. Deforestación, incendios, tala selectiva y cambios en el uso del suelo han alterado la integridad de millones de hectáreas de bosque desde 1984. Aunque estos ecosistemas muestran capacidad de recuperación, la trayectoria no es uniforme ni garantiza la restauración plena de su biodiversidad.

Un reciente estudio publicado en Global Change Biology (Requena Suárez et al., 2023) ofrece por primera vez una visión nacional sobre la magnitud de estas perturbaciones y los ritmos de recuperación de biomasa y diversidad de especies. Sus hallazgos son clave para la formulación de políticas públicas y programas de restauración en el Perú y en toda la cuenca amazónica.

¿Qué se investigó y por qué importa?

Los bosques amazónicos actúan como sumideros de carbono y sostienen una de las mayores reservas de biodiversidad terrestre. La pérdida o degradación de estos ecosistemas compromete tanto los esfuerzos de mitigación del cambio climático como los servicios ecosistémicos de los que dependen millones de personas.

La pregunta central del estudio fue: ¿qué grado de perturbación han experimentado los bosques de la Amazonía peruana en las últimas cuatro décadas y cómo influyen la intensidad y el tiempo transcurrido desde el disturbio en la recuperación de la biomasa aérea y de la riqueza de especies?

Cómo se midió la perturbación

Los investigadores combinaron dos fuentes de información clave:

  • Datos de 1,840 subparcelas del Inventario Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (INFFS), que incluyen mediciones de árboles, biomasa aérea y composición de especies.
  • Imágenes Landsat analizadas con el índice de humedad (NDMI), que permitieron detectar cambios en la cubierta forestal desde 1984.

El análisis estadístico vinculó estos datos con variables como la intensidad de la perturbación, la conectividad de los bosques circundantes y la accesibilidad por vías.

Limitaciones señaladas por los autores incluyen la dificultad de detectar perturbaciones muy selectivas, la heterogeneidad ecológica y la imposibilidad de atribuir siempre la causa exacta de la alteración (fuego, tala o conversión agrícola).

Resultados principales: carbono y biodiversidad no siempre van de la mano

El estudio encontró que alrededor del 15% de la Amazonía peruana ha sufrido al menos una perturbación desde 1984. Tras estos eventos, la biomasa aérea mostró una recuperación promedio de 4.7 Mg ha−1 por año durante las dos primeras décadas, lo que confirma la resiliencia del bosque en términos de almacenamiento de carbono.

Sin embargo, los patrones de biodiversidad son menos alentadores. La intensidad de la perturbación redujo significativamente la riqueza de especies, y el tiempo transcurrido desde el disturbio no siempre favoreció su recuperación completa. En algunos casos, la composición florística cambió de manera permanente, evidenciando que no basta con medir la recuperación en términos de biomasa.

Otros hallazgos clave:

  • La conectividad con bosques cercanos favorece tanto la recuperación de biomasa como la de especies.
  • La proximidad a carreteras y accesos humanos limita la recuperación de la composición de especies, debido a presiones antrópicas persistentes.

Estos resultados demuestran que la “recuperación” es un proceso multidimensional, donde el carbono y la biodiversidad no siguen las mismas trayectorias.

Implicaciones para políticas y comunidades

Los hallazgos ofrecen lecciones inmediatas para el diseño de políticas ambientales en el Perú:

  • Mitigación climática: La recuperación de biomasa respalda los compromisos nacionales de reducción de emisiones (NDCs), pero depender solo de métricas de carbono puede ser engañoso si se ignora la pérdida de biodiversidad.
  • Restauración con enfoque de conectividad: Mantener corredores ecológicos es esencial para favorecer tanto la acumulación de carbono como la regeneración de especies.
  • Gestión comunitaria: La presión antrópica en áreas accesibles exige estrategias de vigilancia y participación comunitaria, así como incentivos para un manejo sostenible.
  • Monitoreo integrado: La combinación de inventarios de campo con teledetección debe convertirse en práctica estándar para validar programas de conservación y restauración.

El bosque amazónico peruano puede recuperar su “masa muscular” —la biomasa— con relativa rapidez, pero reconstruir su “diversidad genética” es un desafío mucho más complejo. Reconocer esta diferencia es fundamental para diseñar políticas públicas que no solo contabilicen toneladas de carbono, sino que aseguren la resiliencia ecológica a largo plazo.

La Amazonía peruana enfrenta un punto de inflexión: integrar ciencia, política y comunidades locales será decisivo para garantizar que sus bosques no solo vuelvan a crecer, sino que también vuelvan a ser diversos.


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Biodiversidad

Referencia: Requena Suárez, D., Rozendaal, D. M. A., De Sy, V., Decuyper, M., Málaga, N., Durán Montesinos, P., Arana Olivos, A., De la Cruz Paiva, R., Martius, C., & Herold, M. (2023). Forest disturbance and recovery in Peruvian Amazonia. Global Change Biology, 29(14), 3986–4001. https://doi.org/10.1111/gcb.16695

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