Restauración de humedales en el Mississippi 2025: estudio revela mejoras significativas en la calidad del agua
Redacción HC
Un estudio publicado en 2025 analiza cómo las servidumbres de reservas de humedales reducen contaminantes agrícolas y mejoran la calidad del agua en grandes cuencas hidrográficas.
| Características del estudio | Descripción y resultados |
|---|---|
| Tipo de estudio | Análisis econométrico observacional con datos secundarios |
| Periodo analizado | 1990-2018 |
| Área geográfica | Mississippi River Basin, Estados Unidos |
| Variable principal | Concentración de amonio y nitrógeno Kjeldahl total |
| Reducción de amonio | 0,08 mg/L, equivalente al 62 % del promedio muestral |
| Reducción de nitrógeno total | 0,20 mg/L, equivalente al 37 % del promedio |
¿Puede la naturaleza ofrecer soluciones eficaces a uno de los problemas más persistentes de la agricultura moderna? Mientras la intensificación agrícola ha incrementado la productividad, también ha elevado la carga de nutrientes que llegan a ríos y lagos, deteriorando la calidad del agua.
Un estudio publicado en el Journal of the Association of Environmental and Resource Economists en 2025 aborda esta tensión desde una perspectiva empírica y económica. La investigación, liderada por Nicole Karwowski y Marin Skidmore, analiza el papel de los humedales restaurados como infraestructura natural capaz de filtrar contaminantes agrícolas.
Desde una escala de cuenca hidrográfica y con casi tres décadas de datos, el trabajo examina si las servidumbres de reservas de humedales pueden traducirse en mejoras medibles y sostenidas de la calidad del agua.
Contaminación agrícola y calidad del agua
La escorrentía de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo representa uno de los principales desafíos ambientales en regiones agrícolas intensivas. Estos compuestos, al llegar a cuerpos de agua superficiales, favorecen la proliferación de algas nocivas y elevan los costos de tratamiento para consumo humano.
En Estados Unidos, pese a décadas de políticas de conservación, amplias zonas agrícolas siguen registrando concentraciones elevadas de contaminantes. La pregunta central del estudio es clara: hasta qué punto retirar tierras de producción y restaurarlas como humedales contribuye a revertir esta tendencia.
“Los humedales funcionan como filtros biológicos que reducen cargas de nutrientes antes de que alcancen ríos y lagos”.
Metodología y alcance del estudio
La investigación se basa en un análisis cuantitativo de datos espaciales y temporales de calidad del agua en subcuencas del Mississippi River Basin entre 1990 y 2018. Los autores compararon niveles de contaminantes antes y después de la restauración de humedales, utilizando subcuencas sin restauración como grupo de control.
El enfoque econométrico permitió aislar el efecto promedio atribuible a las servidumbres, controlando variables como clima, estacionalidad y geología. Además, se evaluaron implicaciones económicas asociadas a los cambios en la calidad del agua, especialmente en los costos de tratamiento para sistemas municipales.
Hallazgos clave sobre la restauración de humedales
Los resultados muestran efectos estadísticamente significativos tras la restauración de humedales. La primera intervención en una subcuenca redujo el amonio en 0,08 mg/L y el nitrógeno Kjeldahl total en 0,20 mg/L dentro de los primeros tres años.
Estos beneficios persistieron en el tiempo y se intensificaron a medida que aumentaba la superficie restaurada. Incluso con una cobertura relativamente baja del programa, cerca del 0,22 % de la cuenca al final del periodo, los efectos promedio fueron consistentes.
“La evidencia respalda la idea de los humedales como ‘riñones de la naturaleza’, capaces de ofrecer servicios ecosistémicos medibles”.
Implicaciones para políticas públicas y gestión hídrica
Los autores destacan la relevancia de estos hallazgos para programas de conservación como el Agricultural Conservation Easement Program. La reducción de contaminación difusa mediante acuerdos voluntarios con productores emerge como una herramienta eficaz frente a enfoques regulatorios tradicionales.
Además de los beneficios ambientales, la mejora de la calidad del agua implica ahorros potenciales en tratamiento y menores riesgos para la salud humana, especialmente en comunidades rurales con recursos limitados.
La evidencia sugiere que restaurar humedales no solo protege ecosistemas, sino que también mejora la calidad del agua y genera beneficios económicos. Este enfoque refuerza la idea de integrar infraestructura natural en estrategias de gestión hídrica.
BiodiversidadReferencia: Karwowski, N., & Skidmore, M. (2025). Nature’s kidneys: the role of wetland reserve easements in restoring water quality. Journal of the Association of Environmental and Resource Economists. https://doi.org/10.1086/739287



