Mudarse a una ciudad más caminable: la ciencia confirma su impacto en la salud


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Caminante
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Sergio Aguirre

Redacción HC

El diseño urbano influye directamente en cómo vivimos, nos movemos y, en última instancia, en nuestra salud. Un nuevo estudio publicado en Nature (2025) aporta evidencia sólida de que mudarse a una ciudad con mayor “caminabilidad” se traduce en un aumento sostenido de la actividad física diaria.

Basado en datos de más de 2.1 millones de usuarios de smartphones y un experimento natural con miles de personas que cambiaron de residencia, el trabajo revela un hallazgo contundente: el entorno construido no solo condiciona nuestras elecciones, sino que puede mejorar de forma duradera nuestra rutina de actividad física.

Un experimento natural a escala nacional

Durante décadas, los investigadores han discutido si caminar más depende de la ciudad o de las personas que deciden vivir en ella. La pregunta central ha sido: ¿son los individuos activos quienes eligen barrios caminables, o es el entorno el que impulsa a moverse más?

El equipo liderado por Tim Althoff (University of Washington / Stanford), junto con colegas de Stanford y NVIDIA Research, aprovechó un “experimento natural”: analizar qué ocurre cuando una persona se muda a una ciudad con diferente nivel de caminabilidad.

Los datos provinieron de la aplicación de seguimiento de pasos Argus. Se identificó una cohorte de aproximadamente 5.400 personas que realizaron mudanzas entre más de 1.600 ciudades. Gracias a modelos estadísticos avanzados de diferencia-en-diferencias y técnicas de inferencia causal, los investigadores lograron aislar el efecto del entorno urbano en la actividad diaria.

Resultados: 1.100 pasos diarios adicionales

El hallazgo central es contundente: mudarse a una ciudad más caminable se asocia con ≈1.100 pasos adicionales por día, lo que equivale a unos 11 minutos de caminata extra. Este efecto no fue pasajero, sino que se mantuvo a lo largo de los meses posteriores a la mudanza.

Por el contrario, quienes se trasladaron a ciudades menos caminables redujeron su nivel de actividad. El impacto fue más fuerte cuando la diferencia entre ambas ciudades era grande, y se observó en múltiples grupos demográficos, aunque con variaciones en magnitud.

El estudio también muestra que la caminabilidad influye tanto en la movilidad utilitaria (ir al trabajo, compras, trámites) como en las caminatas recreativas. En otras palabras, no solo se camina más, sino que el patrón completo de actividad se reorganiza gracias al diseño urbano.

Implicaciones para la salud pública y la planificación urbana

Un aumento sostenido de 1.100 pasos diarios tiene efectos potenciales importantes para la salud cardiovascular y metabólica a nivel poblacional. Desde la perspectiva de las políticas públicas, esto significa que el diseño urbano es una herramienta de prevención en salud tan poderosa como las intervenciones médicas o campañas individuales.

Mejorar la caminabilidad implica invertir en calles seguras, aceras accesibles, conectividad peatonal y proximidad a servicios básicos. Este enfoque no solo fomenta la actividad física, sino que también contribuye a la equidad social y a la sostenibilidad ambiental.

Los autores del estudio subrayan la necesidad de ampliar la evidencia en contextos internacionales, incluyendo ciudades latinoamericanas, donde los desafíos de movilidad, seguridad y planificación urbana son distintos. Integrar la caminabilidad en las políticas de desarrollo urbano puede ser clave para mejorar la calidad de vida en la región.

Diseñar ciudades para caminar es diseñar salud

Este experimento natural a gran escala ofrece evidencia convincente de que el entorno urbano es un determinante directo de la actividad física. En lugar de depender solo de la motivación individual, los planificadores urbanos y autoridades de salud pueden transformar los entornos para que caminar sea la opción más fácil, segura y natural.

En un mundo donde las enfermedades crónicas ligadas al sedentarismo aumentan, cada paso cuenta. Y, como demuestra este estudio, mudarse a una ciudad caminable puede regalar miles de pasos adicionales al año, con beneficios acumulativos para la salud de millones.


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Salud

Referencia: Althoff, T., Ivanovic, B., King, A. C., Hicks, J. L., Delp, S. L., & Leskovec, J. (2025). Countrywide natural experiment links built environment to physical activity. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-025-09321-3

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